Tips para aliviar los chinchones y golpes de la cabeza de los niños
Si hay algo que viene implícito muchas veces en los juegos
de los niños, esas son las caídas.
Aterrizar en el suelo en pleno juego es algo de lo más
habitual, y muchas veces además de heridas podemos encontrarnos un chichón si el
golpe ha tenido lugar en la cabeza del niño.
Aunque pueda parecer escandaloso, si conseguimos cogerlo a
tiempo es fácil curar un chichón con pequeños trucos en nuestra propia casa,
con el fin de que no crezca y que tampoco sea excesivamente molesto para
nuestro hijo.
El primer paso para curar un chichón a un niño es bajarle lo
máximo posible la hinchazón a través del frío. Esto se consigue poniéndole
hielo en la zona afectada, y es mejor que lo cubramos por ejemplo con un paño o
con una toalla para que no se le queme la piel. Utilizar unos cubitos de hielo
y meterlos en una de estas prendas contribuirán a que el niño se sienta mejor,
y será lo más efectivo para los primeros momentos, en los que esté
probablemente sumido en el llanto y además sienta bastante dolor.
Si no tenemos a mano cubitos de hielo, nos valdrá cualquier
paquete que tengamos en el congelador, como por ejemplo una bolsa de guisantes
que pueda reducir al menos de forma momentánea la parte de la cabecita de
nuestro niño que está en ese momento más hinchada.
Una vez que hayamos conseguido que al menos no le duela en
exceso y queramos que el chichón no vaya a más, podemos poner en práctica
ciertos trucos que nos ayudarán, tanto ese día como los siguientes:
1 - Pomada antiinflamatoria: Cuando ya se le haya bajado un
poco el chichón, si todavía sigue excesivamente grande, entonces podemos
prevenir que los síntomas vayan a más con una pomada que tenga propiedades
antiinflamatorias.
2 - Un paño caliente: Cuando ya hayan pasado 24 horas del
suceso, lo que debemos hacer para que no aparezca la zona morada, es aplicar a
nuestro pequeño un pañito con agua caliente.
3 - Mentol: Cuando ya vaya solucionándose, con el fin de que
el dolor y la hinchazón desaparezcan definitivamente, podemos aplicar mentol
para que finalmente la cabecita vuelva a su ser.
4 - Árnica: La árnica es una planta que se utiliza para
elaborar pomadas para tratar los hematomas. También lo tienes en stick, que es
mucho más cómodo. Si utilizas las hojas de arnica, puedes preparar una infusión
y aplicarla sobre la zona afectada.
5 - Lavanda: es una planta natural y tiene propiedades
antiinflamatorias. Utiliza alguna crema o aceite de lavanda para curar los
chichones de los niños.
6 - Perejil molido y mantequilla: se utiliza en muchas zonas
como 'truco casero' contra los chichones de los niños. Machaca en un mortero
perejil con un poco de mantequilla y conseguirás una pomada que puedes aplicar
sobre la zona afectada.

