martes, 6 de agosto de 2019

¿Sabes cuál debe ser el desarrollo físico de tu bebé?


Desarrollo físico y mental de los bebés de 2 años.

Lo que más llama la atención de los padres en esta etapa es la rebeldía que adquiere el bebé. Son palabras que contienen el “NO”, por ejemplo, el ‘no quiero', 'no me gusta' y 'no voy'. En consecuencia, de eso, puede que algunos bebés empiecen con las terribles rabietas.

Cada día mejoran en sus movimientos, ya consiguen quitar las tapas de los frascos, jugar con piezas de construcción, vestir y desvestir a sus muñecos, cortarles el pelo, en fin ¡todo un lavado de imagen!
El peso y la talla del bebé
¡Cuánto ha crecido el bebé! A los dos años de edad, el peso aproximado del bebé es de 12,9 kilogramos y su estatura es de 88 centímetros si es niño. Mientras que si es niña, su peso aproximado es de 12,4 kilogramos y 86 centímetros. Un enorme crecimiento para un bebé que hace unos meses cabía entre nuestros brazos.




El desarrollo del bebé de 2 años
A esta edad ¡Adiós pañales! Cada día vemos cómo nuestros pequeños son más independientes y se hacen más mayorcitos. Les encanta jugar, aunque no tanto compartir sus juguetes con los demás.

Los niños son más posesivos y -es mío- se convierte en su palabra fetiche. No obstante, también hay que tener cuidado con el comportamiento agresivo que esto puede despertar en algunos niños, que llegan incluso a pegar a los demás si éstos cogen algo suyo.

Aparte de eso, el bebé siente una voluntad enorme de subir y bajar escaleras, fortaleciendo así sus músculos. Los globos y las pelotas son dos de los instrumentos que más gusta a los pequeños, aunque, en definitiva. ¡todo lo que sirva para lanzarlo por los aires!

El lenguaje del bebé de dos años

A esa edad, el bebé estará y se sentirá capacitado para hablar numerosas y variadas palabras. Ya cantará canciones enteras, reconocerá los colores básicos, les gusta el abecedario y contarán por lo menos hasta el número diez.




Asimismo, saben decir su nombre a la perfección y contará a sus padres todo lo que aprende en la guardería. También contestarán a las preguntas y hablarán con entusiasmo.
Estímular a un bebé de 2 años

Todavía no sabe controlar sus emociones. Si el niño pierde el control porque no soporta ser contrariado, no hagas lo mismo, tú eres el adulto y debes controlar la situación, ya que el niño apenas está comenzando a mostrar su carácter y a pesar de que parece que sabe lo que hace, no es el caso. Hay que darle un pequeño toque de atención, pero sin reprocharle, que él saque sus propias conclusiones.

No obstante, de ninguna forma se debe ceder a sus exigencias, para que él no se sienta premiado. Si por cada cosa que el niño haga recibe un premio, se acostumbrará a recibirlos.
Es la hora de imponer los límites con prudencia y seguridad. La educación que reciba ahora será vital para su evolución el día de mañana.

viernes, 26 de julio de 2019

Cómo curar los chinchones de tu pequeño


Tips para aliviar los chinchones y golpes de  la cabeza de  los niños


Si hay algo que viene implícito muchas veces en los juegos de los niños, esas son las caídas.
Aterrizar en el suelo en pleno juego es algo de lo más habitual, y muchas veces además de heridas podemos encontrarnos un chichón si el golpe ha tenido lugar en la cabeza del niño.

Aunque pueda parecer escandaloso, si conseguimos cogerlo a tiempo es fácil curar un chichón con pequeños trucos en nuestra propia casa, con el fin de que no crezca y que tampoco sea excesivamente molesto para nuestro hijo.

El primer paso para curar un chichón a un niño es bajarle lo máximo posible la hinchazón a través del frío. Esto se consigue poniéndole hielo en la zona afectada, y es mejor que lo cubramos por ejemplo con un paño o con una toalla para que no se le queme la piel. Utilizar unos cubitos de hielo y meterlos en una de estas prendas contribuirán a que el niño se sienta mejor, y será lo más efectivo para los primeros momentos, en los que esté probablemente sumido en el llanto y además sienta bastante dolor.


Si no tenemos a mano cubitos de hielo, nos valdrá cualquier paquete que tengamos en el congelador, como por ejemplo una bolsa de guisantes que pueda reducir al menos de forma momentánea la parte de la cabecita de nuestro niño que está en ese momento más hinchada.

Una vez que hayamos conseguido que al menos no le duela en exceso y queramos que el chichón no vaya a más, podemos poner en práctica ciertos trucos que nos ayudarán, tanto ese día como los siguientes:

1 - Pomada antiinflamatoria: Cuando ya se le haya bajado un poco el chichón, si todavía sigue excesivamente grande, entonces podemos prevenir que los síntomas vayan a más con una pomada que tenga propiedades antiinflamatorias.

2 - Un paño caliente: Cuando ya hayan pasado 24 horas del suceso, lo que debemos hacer para que no aparezca la zona morada, es aplicar a nuestro pequeño un pañito con agua caliente.

3 - Mentol: Cuando ya vaya solucionándose, con el fin de que el dolor y la hinchazón desaparezcan definitivamente, podemos aplicar mentol para que finalmente la cabecita vuelva a su ser.

4 - Árnica: La árnica es una planta que se utiliza para elaborar pomadas para tratar los hematomas. También lo tienes en stick, que es mucho más cómodo. Si utilizas las hojas de arnica, puedes preparar una infusión y aplicarla sobre la zona afectada.

5 - Lavanda: es una planta natural y tiene propiedades antiinflamatorias. Utiliza alguna crema o aceite de lavanda para curar los chichones de los niños.

6 - Perejil molido y mantequilla: se utiliza en muchas zonas como 'truco casero' contra los chichones de los niños. Machaca en un mortero perejil con un poco de mantequilla y conseguirás una pomada que puedes aplicar sobre la zona afectada.